Admitámoslo, cuando uno va conduciendo en moto sin guantes es como ir desnudo. Te sientes frágil y totalmente desprotegido sin ellos y es que hoy día los guantes de moto es una extensión de tu cuerpo. Yo nunca salgo de casa sin ellos y tú tampoco deberías, ya sea para ir a la vuelta de la esquina o al fin del mundo mi par de guantes son mi fiel compañero de viajes. Cortos y ventilados para el verano, largos y térmicos para el invierno, deportivos con tacto super fino para un pilotaje más agresivo, hoy en día hay una gran variedad, simplemente elije el más adecuado para cada momento, pero por dios, ¡nunca salgas sin ellos!